Abanicos de Seda inspirados en las flores de Andalucía

Buganvillas

Andalucía, pura inspiración

Cuando diseño un abanico de crespón de seda, casi siempre me vienen ideas de lo que veo fuera del taller. Una rama en flor movida por el viento, la sombra de unas hojas sobre otras, el contraste entre el azul del cielo y el color de una flor, unas naranjas iluminadas por el sol de la tarde o el movimiento desordenado de una buganvilla. Así comienza el proceso del diseño de los abanicos de Seda inspirados en las flores de Andalucía.

Muchas de las imágenes que inspiran mis diseños las fotografío mientras camino por las calles Sevilla y otros lugares de Andalucía. Me interesa especialmente cómo cambia el color y la forma según la luz y el movimiento, cómo se superponen las hojas o la forma en que se doblan los pétalos. Andalucía tiene una forma muy intensa de relacionarse con el color y la luz, y eso termina apareciendo inevitablemente en mi trabajo.

A veces es el contraste entre una pared encalada o el cielo y unas flores fucsias. Otras veces son los tonos verdes y amarillos de un limonero, el rojo profundo de unas granadas o el movimiento de las hojas en los patios y jardines. No busco reproducir exactamente una flor concreta, sino transmitir la sensación que produce verla, la energía que tiene. Los abanicos de seda  inspirados en las flores de Andalucía como el Azahar, Buganvillas, Claveles, Limonero, Granados, Jazmin …nacen así, de la luz de esta tierra.

El abanico es probablemente una de las piezas más complejas que realizo porque requiere combinar distintos procesos artesanos. El dibujo, la pintura sobre seda, la fijación del color al vapor, el preparado de la tela y finalmente el montaje manual sobre el varillaje. Son procesos lentos que necesitan tiempo, precisión y calma.

En mis diseños utilizo colores muy saturados y contrastados porque forman parte del paisaje visual andaluz. Me interesa especialmente trabajar con colores complementarios para potenciar la luminosidad y crear sensación de movimiento. Muchas veces las flores y las hojas aparecen superpuestos entre sí, como ocurre en la naturaleza cuando el viento las desplaza o la luz atraviesa los pétalos.

Cada abanico nace desde esa observación cotidiana de Andalucía: sus árboles frutales, sus terrazas llenas de plantas, sus jardines, sus patios y sus campos. Me atrae observar cómo convivimos aquí con el color de forma natural, casi sin darnos cuenta.

De la luz a la seda

Y quizá por eso, aunque cada diseño sea diferente, todos comparten algo en común: el deseo de conservar en seda un pequeño fragmento de esa luz y ese color del sur.

El resultado son abanicos muy coloridos y llenos de movimiento, pensados para acompañar el día a día. Realizados con procesos completamente artesanales ligados a la abaniquería tradicional española. Aunque nacen desde técnicas y materiales tradicionales, sus diseños tienen un lenguaje actual y contemporáneo inspirado en los colores de las flores y frutales que vemos en Andalucía.

Del taller a tus manos

Los abanicos de ManosdeAgua no solo son una forma ecológica y práctica de refrescarnos. Son complementos que pueden acompañar desde un atuendo informal hasta uno más elegante. Me gusta cómo contrastan con atuendos lisos, aunque también quedan espectaculares al combinarse buscando colores presentes en el propio abanico. El resultado es un conjunto vibrante y personal.

Abanicos artesanos en seda para alegrarte y refrescarte cualquier día de calor.

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